martes, 24 de diciembre de 2013

Hiru Capítulo 3.1: El Partido

Hiru Capítulo3.1: El partido


                                                 Dibujo Óscar Font y TintaPablo DeScal


La novata salió como una gacela en dirección al círculo central, Nando apodado El silenciosocorrió la banda derecha y David hizo lo mismo por la izquierda. El centro era deDagon acompañado por elpiquero nigeriano dispuesto a maniobrar donde se le necesitara.
El equipo del Paso marchóen grupo,por el centro a la carrera con las armas envainadas ganando metros. Todos avanzaron más que sus homónimosnómadas salvo el corredor, que en comparación, llevaba un par de metros menos que la novata nómada.
La muchacha no aminoró la marcha incumpliendo las indicaciones técnicas, llegó la primera al IT. Frenó en seco dejando un rastro de polvo, mientras se daba la vuelta cogió el balón y galopó hacia sus compañeros. El público exclamó alabando la velocidad de la corredora. Camuflado con el griterío, Gerardo maldijo en voz alta la jugada.


 
El movimientosorprendió a toda la dotación nómada, pero como veteranos que eran sabían maniobrar en conjunto rápidamente, improvisando. No estaba en sus planes poseer el IT tendrían que actuar con soltura. Dagon apretó la marcha para cubrir el retroceso de la portadora.
El corredor del Paso esprintó. Los dos metros de ventaja de la carrera inicial no fueron suficientes para escapar de él. El tiempo perdido la inexperta corredora en frenarse y recoger el Eso, más el peso de la piedra que siempre envolvían en telas para forrarla en cinta, fueron suficientes para que la novata fuera interceptada. El corredor se le echó encima placándola por la espalda.
Rodaron un par de veces, la diferencia de pesos y la masa muscular decantaron el lance.El corredor del Paso posicionándose encima de ella; Propinó un puñetazo en el costado para dejarla sin aire, al tiempo que con su otra extremidad, impactó con el codo en el rostro. Cortándole el parpado que al instante se puso a sangrar abundantemente. Acto seguido cargó el brazo y con la parte blanda del puño golpeó el cráneo. No era un golpe que buscara la letalidad, buscaba aturdirla de manera rápida.
El daño del costado cesó al sentir el impacto en la frente,y el chocar de su cabeza contra el suelo por el rebote. La visión del ojo sano se nubló y por un momento dejó de escuchar a la muchedumbre. Sintió como sus manosperdían presión sobre el IT.
El corredor ya poseedor del balón se levantó y chutó literalmente la cabeza de la corredora dejándola K.O. Su intención era patearla con el talón de la bota pero su equipo quedaba varios metros retrasado, Dagon armado con escudo y bastón de madera entraba casi en su distancia. Puso tierra de por medio;retrocediendo a su campo a toda prisa, en dirección a la banda izquierda, donde dos defensas se habían desplazado para aguardarle.
El gordo Dagon tuvo que frenarse, perseguir al corredor dejaría al descubierto a su compañera abatida y tenía que reanimarla. Clavó el escudo en tierra y en cuclillasla abofeteó para recuperarle la conciencia.
El silencioso fruncióel ceño debajo del casco y tragó saliva, al ver de cerca el arma que portaba a dos manos el jugador con el que lehabía tocado bailar, en la banda derecha. Era una enorme maza, manufacturada mucho antes que se presionara el botón rojo y el mundo se fuera por la cisterna. Esa arma había sido construida en acero por maquinaria industrial. Ninguna protección de su cuerpo ni tan siquiera el escudo demadera, podían contener un impacto directo. Era más normal de lo que les gustaría a los equipos nómadas, enfrentarse a armas no del todo legales. La regla de solo contundentes se extralimitaba en los equipos de ciudad. Armado con una defensa de goma dura y el endeble escudo, reguló para no dejarlo pasar, pero tampoco se puso al alcance de cruzar golpes. Iba a ser una banda de difícil contención, sino imposible. Solo le quedaba retrasar lo máximo posible y esperar que sus compañeros acudieran en su apoyo.
Por el centro el único jugador del Pasocon escudo y arma de mano, se dirigía donde Dagon intentaba de manera desesperada reanimar a la muchacha, que había desencadenado el principio del fin. El público regocijado en este mar de violencia y sangre veía complacido como su equipo se hacía dueño del partido.
David indicó al nigeriano armado con la pica que acudiera a su banda, la izquierda. Para ayudarlo a contener a los dos defensas que escoltaban al portador del balón. El nigeriano situándose a la espalda de David algo más retrasado,cubría la salida del corredor en caso que pusiera pies en polvorosa.  El piqueropodría derribarlo con el gancho, esa táctica defensiva condenabaal Rey David a un enfrentamiento contra los dos escoltas.


 Pica de juego



No tardaron en situarse a distancia de contienda. Los jugadores del Paso armados con sendos bates de beisbol, lanzaban ininterrumpidos golpes, que como buenamentepodíabloqueaba con su escudo metálico, o desviaba ayudado por el tonfa del brazo armado. Cediéndoles terreno cuando esquivaba en lugar de bloquearles, iban penetrando cada vez más en suelo nómada.
En el centro Dagonrecurrió a una capsula de “sales”,guardada en su guante para situaciones extremas: Dejó la porra en el suelo, con los dedos de una mano la rompió y la pasó por la nariz de la joven. Su otro brazo alzó el escudo; para detener el puntapié que en carrera intentó golpearle.
Al inhalar las sustancias “mágicas”, como un resorte la corredora se incorporó. Dagon cogióun puñado de barro con polvo adosado y lo arrojó sobre la cara del enemigo, que ya alzaba el arma para golpearle. La tierra no llegó a introducirse en los ojos, ni tan siquiera estuvo cerca.  Pero ese segundo de distracción fue suficiente. Saltó sobre él y placándolo por la cintura, el empuje del grueso Dagon hicieron que ambos rodaran suelo. Donde puñetazos, cabezazos y estirones eran las nuevas armas de la pelea.
Lo inevitable sucedió en la banda derecha; un martillazo poderoso destrozó el escudo de madera del silencioso. Sin protección a merced del destino; recibió una patada frontal en todo el pecho sacándolo fuera del campo, cayó las cruentas manos delpúblico. Sumidos en el éxtasis de la sangre, la lucha y la muerte; empujaron al jugador nómada de nuevo al campo y totalmente desestabilizado. Tal como entró en el terreno de juego, el portador de la maza aprovechó la situación para golpear en la pierna de apoyo. El golpe hizo añicos la rodilla doblándole la pierna hacia dentro.
La novata sentada sobre el suelo percibió que le costaba respirar,su saliva sabía a hierro y arena. Tornó la mirada a la posición de David: Para ver cómo después de bloquear un golpe con el escudo, no pudo aferrarse a su arma de mano y el otro bateador del Paso lo desarmaba al chocar maderas. En ese instante el corredor salió disparado y esquivó  con un rodamiento el intento de zancadilla del piquero nigeriano.
La banda derecha no iba mejor, incapacitado para andar y gritando sonidos ininteligibles propios del que no tiene lengua, el macero del Paso dio por zanjadoese lance. Miró al centro, para ir al refuerzo del que se peleaba a puños y luxaciones de suelo. Dio el primerpaso y notó como le apresaban la pierna por detrás. El tullido sin lengua y ahora sin rodilla se había lanzado ala desesperada,rodeaba su pierna con ambas manos en un vago intento por detener la marcha, sin defensa y sumiso a recibir el correctivo que fuera.
El jugador del Paso golpeó con tino quitándole el casco e indicando sin palabras; que si no le soltaba tendría que pasar a mayores. Era común ese tipo de lenguaje en lances ya finalizados, el juego trataba de anotar un punto con el IT, no de asesinar sin contemplaciones. Pero el mudo agachó la cabeza y se aferró más fuerte. En pie sorprendido por el alarde de valor quedó pensativo mientras desde la banda, como si se tratara de un aquelarre se escuchaban peticiones a gritos: -¡Mátalo!¡Deletéalo! ¡Termina con él!– Alzó la maza y asestómortalmente, partió el cráneo con un seco sonido que se escuchó por encima del griterío de la gente. Los sesos salpicaron indiscriminadamente,el cuerpo con un latigazo nervioso expiró de vida, aflojandola presión que ejercía sobre las piernas del verdugo.
La muchacha se estremeció en la distancia con la aberrante ejecución de su compañero. Sintió impotencia y rabia. Al tiempo que por el rabillo del ojo vio pasar a toda prisa al corredor en dirección a los palos. Sin darse cuenta casi robotizada, brincó hacia delante.  Apretando la mandíbula con fuerza y cerrando los puños por la ira –Ganar o morir - Se decía a si misma mientras recortaba metros entre ambos.
La banda derecha ahora estancada en dos luchas parejas, enfrentaba al piquero con el primer jugador con bate, ambos sin poderse vencer mutuamente. David había retrocedido un par de metros y solo actuaba a la defensiva. Armado únicamente con el escudo, sin arma de ataque resistía las acometidas del segundo bateador, que sin tregua le atacaba una y otra vez.
Encolerizada la joven nómada, alcanzó al corredor al borde de los palos. Saltó sobre su espalda y de nuevo rodaron por el suelo, era un deja vu del comienzo de partido. Está vez cambio el resultado, antes que la masa muscular y la fuerza masculina se apoderaran de la situación. Introdujo la oreja del jugador del Paso en su boca. Por un instante el corredor sintió el cálido tacto de la lengua sobre su cartílago, acto seguido, el irritante dolor de los dientes.
La novata con ojos encolerizados arrancó de cuajo la oreja. Incrédulo y confundido el corredor se desentendió del balón para encogerse mientras se palpaba la zona dañada. Soltando toda la rabia del interior de las entrañas. La muchachaescupió la oreja al tiempo que se levantaba, y le propinaba dos patadas en el estómago. Cogió el IT, en ese instante de locurahabía dejado de ser una novata.
David vio a la corredora encaminarse en solitario. De poco serviría su acción si era interceptada por el jugador que había quedado libre, en la banda derecha, tras asesinar a su compañero de equipo. Dejó de retroceder y esperó el siguiente golpe, ya no era momento de jugar a la defensiva, ni de intentar salvaguardar el tipo.Tenía que jugársela a una contra y era en este preciso instante. El bateador del Paso golpeó con todas sus fuerzas de arriba abajo, al verlo inmóvil. David dejó el escudo en alto, pero no bloqueó en seco, lo acompañó con el escudo girando sobre sí mismo y desestabilizando a su adversario, que porinercia se inclinó hacia delante. Al rodar sobre sí y dejarlo pasar,cogió el escudo con ambas manos y golpeó con todas sus fuerzas la cabeza de su adversario, derribándolo de morros. El potente golpetazo hizo que el escudo saliera despedido dejando a David desarmado. No era un golpe letal, pero lo dejaría aturdido el tiempo necesario. Viendo que el piquero nigeriano ni hacía, ni deshacía y lo mismo sucedía con la pelea de suelo, recogió su tonfa y sin escudo se encaminó al último obstáculo. El acorazado de la maza, asesino de su compañero.
En mitad del campo se encontraron, David paró en seco desafiante.Gesticuló indicando a la corredora que frenara. Miró fríamente a su rival que balanceaba el arma luciéndose ante el público. << Pobre imbécil >> Pensó David.
 La mujer apretando el balón contra su pecho y jadeante,se volvió hacia todas partes para concebir una imagen general de la situación; por detrás de ella, el corredor rehecho se incorporaba con sed de venganza. La banda izquierda no resistiría ni diez segundos, el piqueroera carne de horca contra los dos bateadores. La pelea de suelo continuaba en tablas, Dagon tenía sujeto a su contrincante con una presa ahogándole por el cuello.
El Macero jugando con el tiempo a su favor andódespacio hacia David. Tímidamente el mote de Rey David afloró a modo de ánimo, entre una minoría de la masa asistente. Los vítores del público le recordaron la época que defendía los colores de Nueva Valencia… Tiempos de gloria olvidados para el jugador.
<<¡Sandevistan!>> Exclamó mentalmente mientras permanecíatotalmente inmóvil, dejando que su equipo neuronal cargara el potenciador de reflejos. El jugador de la maza andaba sin imaginar que David estaba usando elparón desafiante para ofuscar el tiempo, y rascarlos segundos que precisabasuglándula implantada, en suministrarle adrenalina sintética por el organismo.
El corazón del jugador nómada comenzó a bombear sangre por todo el cuerpo arrítmicamente sobre oxigenando los músculos. El clamor del público se tornó confuso, dilatado. El rival gruñó y cargó con la maza en alto. <<Solo un par de segundos más>> se dijo para sí mismo, y cerró los parpados envolviéndose con negrura.
2…1… Su cuerpo se estremeció con un espasmo y losmúsculos se tensaron hasta casi explotar. Sintió como si por los poros saliera una onda de energía que había mutado en su interior. Abrió los ojos despacio, dejando entrar la luz de la realidad. El mundo permanecía cristalizado y su visión se enturbiaba alrededor de un círculo de nitidez. Todo transcurría lento, todo era predecible, todo iba a sucumbir ante él.
El portador de la maza asestóun poderoso envite al inmóvil David. Llegó a creer que recogerían los huesos de la leyenda esparcidos por el campo.Justo cuando paladeaba el dulce sabor de la gloria, el jugadordel Paso parpadeó.
La impasible figura se desplazó a una velocidad prodigiosa.  Entró en distancia agachándose, dejando que el final congelado del mazazo diera al fantasma quehabía dejado tras de sí. Con el tonfa sujeto por ambas manos, golpeóel codo del adversario a la vez que se levantaba. El brazo del jugador del Paso se partió, acto seguido la maza por inercia salió despedida volando a varios metros lejosde la jugada.
El parpadeo había llegado a su fin a causa del trauma del codo, y con ojos abiertos pero sin posibilidad de respuesta;vio como incorporado el aclamado Rey David dejó caer sobre su hombro toda la fuerza del arma. El jugador del Paso incó la rodilla en tierra por el dolor de la clavículapartida. Pero no quedó  ahí el correctivo.
Siguiendo la estela de la combinación de ataque; David extendió los brazos y sujetó fuertemente la cabeza.  Mientras dejaba caer su arma, para así tener mejor agarre. Tomando aire, a placer golpeó el mentón del jugador del Paso con la rodilla.
El contundente rodillazo desencajó la mandíbula, provocando un devastador choque de dientes, los molares se hicieron añicos los unos con los otros y los dientes inferiores que sobrevivieron al entuerto con sus semejantes se incrustaron en el paladar. Mientras el amasijo de marfil pulverizado fue ingerido a través dela garganta, desgarrando los anillos cárnicos de la tráquea.
Con odio David separó las manos de la cabeza de su rival, dejando caer el cuerpo en estado de shock. Con una mirada que aterró hasta a la jugadora de su mismo equipo dijo: -¡Corre!
La muchacha tardó una fracción en asimilar la brutalidad contemplada o más bien intuida, dado que la rápida ejecución había superado su percepción.  Pero no era momento de pensar, solo de correr, de correr hacia la victoria.



Recuerden que esta historia, Hiru, esta basada en la novela principal llamada Post-Cyberpunk, la cual pueden leer y seguir en el blog del autor haciendo click aquí



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